ZONA: Torrente

ARQUITECTURA: Tono Balaguer

Al entrar en la clínica se percibe la singularidad de su diseño.

Destaca un panelado de madera natural donde la misma se ha envejecido con un proceso de chorreado de arena, marcando la veta y su relieve, consiguiendo el efecto deseado.

Un vinilo de grandes dimensiones con agua del mar y la iluminación nos sumergen de lleno en otro espacio.

Existen detalles en el resto del local que realzan este carácter como es el trencadís y revestimientos con revocos aplicados de manera tradicional dando un relieve heterogéneo a los paños de las consultas.

Diferentes trabajos de pintura hicieron el resto.